VIVIENDAS TUTELADAS


Para avanzar en la implementación de los recursos especializados en salud mental, nuestra fundación está trabajando para la creación de una red de viviendas tuteladas especializadas en todo el territorio de la Región de Murcia. Su ubicación se encontrara en las cabeceras de comarca (Murcia, Cartagena, Lorca, Caravaca, Yecla,…) con el objetivo de crear un dispositivo integrado, lo más cercano posible al entorno natural de la persona, permitiéndole un alojamiento lo más normalizado posible y con una supervisión ajustada y adecuada a su perfil de necesidades.

Población a la que va destinada.

CAPACIDAD ASISTENCIAL

Las viviendas tuteladas especializadas para personas con enfermedad mental, se adaptaran al perfil de usuarios susceptibles de utilizarlas, a sus déficits de funcionamiento y discapacidad y a las necesidades que presenten.

 

Localización: La red de viviendas tuteladas para personas con TM, estará compuesto por un conjunto de viviendas distribuidas en los diferentes municipios de la Región. El nº de  dispositivos en cada municipio, se establecerá acorde con la población y con las necesidades que presente la localidad en cuestión.  En principio, se establecerán en los siguientes municipios: Murcia, Cartagena, Comarca del Noroeste, Lorca, Cieza, Área del Mar Menor y Yecla.

Las viviendas se ubicaran en entornos urbanos, de tal manera, que las personas que ingresen en ellos, puedan permanecer lo más próximas a su medio habitual.

 

En la actualidad, nuestra red cuenta con 2 viviendas en la ciudad de Murcia: una en el centro y la otra en una de las pedanías circundantes. La razón por la cual impulsamos la apertura de los recursos sitos en la capital, es la urgente necesidad que existe en la capital de la Región, dado el elevado nº de población a la que atiende y el cierre reciente de servicios especializados para personas con TM en la zona.

 

Capacidad por vivienda: El nº de personas a atender en cada una de ellas oscilará entre 4 y 14 personas. Nuestras viviendas son para 12 personas.

 

PERFIL DEL USUARIO

Las características que presentan los usuarios de este recurso son:

-        Personas residentes principalmente, en el territorio de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, aunque también se podrán acoger personas de todo el ámbito nacional.

-        Tener una edad comprendida entre 18 y 65 años, ambos sexos.

-        Personas con enfermedad mental grave, cuyas discapacidades o déficits en su funcionamiento psicosocial, les impida o dificulte cubrir autónomamente sus necesidades de alojamiento y soporte, de tal modo que suponga un obstáculo para desenvolverse en comunidad con total autonomía e independencia, pero que precisen de una protección y un alojamiento alternativo a las residencias.

-        Presentar dificultades para su integración social, ya sea por factores personales (falta de autonomía) o sociales (falta de solvencia económica).

-        Tener una situación psicopatológica estabilizada, y no estar en situación de crisis psiquiátrica en el momento de incorporación a la vivienda.

-        Tener necesidad de alojamiento y soporte, o presentar una ausencia, inadecuación o imposibilidad temporal de cuidados y/o apoyo familiar y/o social.

-        No presentar patrones de comportamiento agresivos o peligrosos para sí mismo o para los demás.

-        No presentar otra enfermedad o tipo de discapacidad que requiera asistencia médica, de enfermería o de personal especializado de forma continuada. Ni tener graves problemas de movilidad que imposibiliten su manejo cotidiano en una vivienda.

-        No presentar drogodependencia o alcoholismo asociado o dominante, que imposibilite el trabajo de rehabilitación.

 

A continuación pasamos a describir algunas de las necesidades detectadas, en posibles usuarios de una vivienda tutelada:

·         Familias que presentan circunstancias de sobrecarga, tensión o desestructuración que hacen necesaria su salida del entorno familiar para avanzar en su proceso de rehabilitación e integración.

·         Padres con edad avanzada e imposibilidad de seguir asumiendo la responsabilidad en el cuidado y convivencia con su hijo/a con enfermedad mental.

·         Viviendo solos, pero en situación de precariedad, con riesgo de deterioro y marginación.

·         Hospitalizados a la espera de una alternativa residencial idónea que permita su vuelta a la comunidad.

·         Personas que viven en una residencia pero que precisan de un recurso más normalizado porque presentan niveles adecuados de autonomía.

·         Personas solas en situación de desarraigo familiar y social que les ha conducido a la marginación, y que tras los procesos de rehabilitación y apoyo, necesitan un recurso de alojamiento y soporte que les permita avanzar en su itinerario de rehabilitación.

 

Definición del recurso.

La Vivienda Tutelada para Personas con Enfermedad Mental supone la creación de un recurso de soporte social que permite vivir a las personas con enfermedad mental de forma independiente y en un contexto totalmente normalizado, pues se encuentran integradas en la comunidad. En este contexto los usuarios de este dispositivo, continuaran con su proceso de rehabilitación y con una actividad totalmente normalizada, aunque recibirán atención y supervisión las 24 horas al día, todos los días del año.

 

Nuestra Vivienda pretender ser un dispositivo, que parte desde el paradigma de la recuperación, donde se sitúa a la persona en el centro de la intervención, siendo protagonista principal del mismo, con capacidad de decidir sobre su destino, con el apoyo de un equipo de profesionales. Siguiendo estas consideraciones, trabajamos para que los habitantes de la vivienda, puedan considerarla su hogar, ya que ese será el patrón cuyas bases queremos seguir. Es decir, los usuarios que van a convivir, son personas que, como el resto de ciudadanos, tienen derecho a vivir con dignidad, en un ambiente que favorezca su rehabilitación ajustándose a sus necesidades individuales.

 

Desde esta perspectiva, nuestra visión parte de un entendimiento del recurso como un fin y como un medio. Como un fin, ya que supone ofrecer un recurso residencial a personas en situación de riesgo de marginación o con dificultades para atender sus necesidades de alojamiento, por falta de apoyo familiar o por deterioro en su funcionamiento. Servicio que les posibilita poder residir en una vivienda normalizada. Esto supone un cambio cualitativo hacia una mejor calidad de vida y hacia la normalización de un colectivo históricamente marginado y estigmatizado. Como un medio, para avanzar de un modo coherente en los procesos individualizados de rehabilitación psicosocial y en un contexto que facilita la reconstrucción de lazos sociales y de la propia autoestima.

Con esta doble finalidad, los habitantes de la vivienda tutelada, con el apoyo de un equipo de profesionales multidisciplinar y actuando de forma coordinada con los demás recursos sanitarios y psicosociales, aprenderán las actividades cotidianas desarrolladas en el día a día de una casa, como parte fundamental de su proceso de rehabilitación, para que vaya alcanzando cotas mayores de autonomía, dentro de un contexto de seguridad y confort propios de un hogar. De este modo, será una casa o un hogar compartido con otras personas, en el que además de su rehabilitación, se trabajara para que puedan disfrutar de las situaciones de seguridad y de la cotidianidad propia de un hogar.

 

Es por ello por lo que efectivamente, no sólo debe ser un espacio donde se respeten los derechos del usuario a la privacidad e individualidad o diferencia del resto de sus compañeros, sino que también en el plano emocional, la vivienda facilitará la valoración y apreciación personal de los individuos que allí vivan, sintiéndose valiosos por los roles que desempeñan y porque los demás (profesionales y usuarios) reconocen y estiman esa valía. Para ello es imprescindible que se sientan comprendidos en las dificultades que puedan tener a la hora de desempeñar las tareas que se les pide, y en caso de cometer errores y/o comportamientos indeseados, sientan que pueden contar con la colaboración de un equipo de profesionales multidisciplinar para corregir la conducta más allá del simple castigo.

 

OBJETIVOS GENERALES.

      Desarrollar mecanismos que favorezcan la integración de las personas con enfermedad mental dentro de la comunidad de manera normalizada.

      Dotar  de un recurso  de alojamiento  en un entorno comunitario.

      Crear las condiciones necesarias que permitan a las personas con esta problemática vivir de manera autónoma.

      Ayudar en la creación de una red social de relaciones, potenciando la participación en actividades socioculturales y lúdico-deportivas.

      Procurar un aumento en la calidad de vida.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS.

      Dotar de las habilidades necesarias para el desempeño de las ABVD (Actividades Básicas de la Vida Diaria).

      Fomentar el análisis de la realidad desde su propia visión y reflexión para la resolución de problemas cotidianos.

      Promover el uso de los recursos socio-sanitarios.

      Favorecer el proceso de toma de decisiones para que adopten posturas responsables.

      Promover hábitos y conductas de salud e higiene personal.

      Fomentar la interacción de las personas con enfermedad mental con otros grupos sociales.

      Fomentar la identidad personal y relacional.

      Estimular el conocimiento y aceptación de normas básicas de la comunidad/entorno.

      Favorecer la adherencia al tratamiento.

      Fomentar la conciencia de enfermedad.

      Evitar en la medida de lo posible procesos de deterioro y/o institucionalización.

 

Intervención de la atención

ORGANIZACIÓN DE LA ATENCIÓN

Canales de acceso:

Los usuarios que acceden a este recurso son, principalmente, derivados por el IMAS a través de la resolución de la Ley de Dependencia. Las plazas que se tendrán en las viviendas, serán concertadas y plazas privadas, que conviven con las concertadas.

 

Trabajo previo:

Se realizara un estudio previo a la acogida, de forma conjunta con el recurso en el que se encontraba anteriormente el usuario, y que solicito su cambio a la vivienda, con la finalidad de investigar el caso y ver cuáles son las características para poder cuidar al máximo aspectos que en los primeros momentos de la estancia puedan resultar determinantes. Con esto se trata de buscar un doble objetivos: buscar el menor impacto para la persona y así favorecer su adaptación al recurso. Hay que tener también en cuenta que toda esta información, se incorporará a su plan de atención personalizada, cuya elaboración tiene aquí su origen.

Para recabar los datos necesarios se necesitará la siguiente documentación:

      Informe de derivación firmado por el psiquiatra de referencia o por el servicio que lo deriva, como el IMAS.

      Certificado de minusvalía.

      Resolución de dependencia.

      Resolución judicial de incapacidad, en caso de que este en esta situación.

      Certificado de pensión o pensiones que percibe.

      Informe social.

      DNI.

      Informe psiquiátrico con pauta de medicación actualizada.

      Próxima revisión psiquiátrica, si la tiene.

      Cartilla seguridad social.

      Cartilla del banco donde percibe la pensión o fotocopia.

      Otros informes de que pudiera disponer del mismo.

Una vez que llegue a nuestras manos toda esta información, se realizará una primera entrevista con el usuario y su familia, en caso de que la tenga, anterior a la entrada del mismo en el recurso. Los objetivos que se persiguen con ella son:

•        Que el individuo conozca el recurso, sus instalaciones, y los profesionales que trabajan en ella.

•        Contrastar la información que hemos podido recoger, y profundizar en otra como:

i.        Medicación y recetas.

ii.       Cartilla y dinero de bolsillo.

iii.      Tabaco.

iv.      Enseres personales.

v.       Relaciones familiares.

vi.      Otras relaciones con las que mantener contacto.

vii.     Dieta que precise.

viii.    AVDs.

ix.      Motivación y expectativas del usuario.

x.       Hora de llegada y acompañamiento.

•        Dar a conocer las características de la vivienda, la dinámica y forma de trabajar y los objetivos que se persiguen con la estancia.

•        Intentar resolver dudas, o problemas que puedan plantearnos.

 

Acogida e información:

En este primer momento, se tratara de ejecutar un conjunto de estrategias y actuaciones que se desarrollan durante los primeros momentos de estancia del usuario en la vivienda y que están especialmente destinadas a facilitar la adaptación del mismo. Este proceso debe entenderse como una intervención que no se limita a un momento puntual o a una actuación aislada, sino que se extiende en el tiempo mediante el desarrollo de distintas acciones por parte de los profesionales.

 

Realizado el protocolo de derivación y la primera entrevista, se recibirá al usuario el día de su llegada y se procederá a la presentación del espacio físico y del lugar que va a ocupar en el mismo. Una vez que se haya acomodado, se tendrá la entrevista de bienvenida, en la que se le dará toda la información pertinente. Así mismo, se indagará para poder ver cuáles son las expectativas que el usuario tiene de su estancia, y el grado de motivación.

Durante esta fase de acogida, se llevará a cabo una evaluación mediante un procedimiento de adquisición, análisis y elaboración exhaustiva y sistemática de información sobre el residente y su contexto, con el que ir detectando sus potencialidades, así como sus necesidades o limitaciones, con la finalidad de poder diseñar un plan de intervención de calidad en el que se establezcan de forma clara los objetivos a conseguir y los medios o herramientas que se utilizarán para la consecución de los mismos. Esta evaluación se llevará a cabo, mediante un estudio individualizado de los miembros del equipo de profesionales que intervienen. Esta actuación es importante, pues es requisito previo para establecer los objetivos finales y determinar el diseño de la intervención.

Se recogerá información exhaustiva acerca de:

•        Las habilidades individuales que permitan realizar de forma autónoma las actividades cotidianas y por tanto, también las dificultades que tiene la persona  para emplearlas en un ambiente específico.

•        Las incapacidades individuales, déficits y acontecimientos que puedan estar impidiendo la adaptación de la persona a su entorno comunitario.

•        Los recursos necesarios  para alcanzar sus metas.

•        Demandas del usuario  y la familia.

 

Hay que tener en cuenta que a lo largo de la estancia del usuario, su proceso será sometido a varias evaluaciones, entre el coordinador de la vivienda y el resto de profesionales que intervienen en su proceso de rehabilitación, ya que a través de ellas, podremos valorar la consecución de los objetivos establecidos y realizar el seguimiento necesario para adaptar la intervención a las necesidades que vayan surgiendo con el paso del tiempo. Es por ello por lo que no hay que ver el Plan de Atención Personalizado como un documento estático, sino que se trata de un instrumento dinámico, que se ira modificando para adecuarse al proceso concreto de la persona y a las situaciones que vayan surgiendo.

 

AREAS DE INTERVENCIÓN.

Es la fase en la que se ejecutan directamente las actividades definidas en el PAP. Las actividades se dividirán en tres bloques, que son: organización de aspectos básicos de la vida, tareas del piso, talleres y actividades de tiempo libre.

 

Organización de aspectos básicos de la vida y tareas del piso.

La realización de ambas facetas se va a apoyar en la supervisión individualizada, es decir, se realizara un seguimiento individualizado tratando de supervisar de manera integral los aspectos más importantes relacionados con las tareas y gestiones de la vida diaria del usuario. Se realizan de manera regular. En ellas se llevan a cabo las siguientes actividades junto al usuario:

-        Supervisión de la limpieza y orden de la vivienda. Se revisara la limpieza de todos los espacios de la vivienda, asegurándonos de que esté en buenas condiciones de higiene y de orden, reforzando las tareas de limpieza que sean necesarias y ayudándole a mejorar la salubridad en el hogar. 

-        Adherencia al tratamiento. Se llevara el control diario y semanal de la medicación, comprobando que se está tomando de manera adecuada y previendo cuándo va a acabarse para pedir cita con el médico de cabecera y conseguir las recetas.

-        Supervisión de la alimentación. Para que tengan una alimentación sana y equilibrada se seguirá un menú diseñado completo, con platos variados y de fácil elaboración. Se revisara el seguimiento de este menú y se supervisara la alimentación en general, comprobando qué cocinara, ayudándole a confeccionar la lista de la compra y asegurándonos que mantiene una dieta sana y equilibrada.

-        Ayuda en la gestión del dinero. Confeccionaremos junto a la persona destinataria del proyecto, un presupuesto mensual que le permita hacer frente a los gastos fijos de cada mes, intentando que le sobre dinero para los imprevistos y los gastos extra, y tratando de que se responsabilice de su dinero y que lo gestionen de forma  responsable y adecuada.

-        Organización en la gestión del tiempo personal. Ayudaremos al usuario a que se organice el tiempo, confeccionando el horario de trabajo (si lo tiene), el horario para las tareas diarias de la vivienda (limpieza, orden y compra) y el horario de tiempo libre, animándole a participar en actividades culturales y de ocio.

-        Seguimiento de citas médicas. A través de la ficha de seguimiento personal se supervisarán las visitas al psiquiatra, al médico de cabecera y al especialista, recordándole al usuario, si es necesario, la cita y la hora, y acompañándole en caso de que sea necesario.

-        Gestión de trámites burocráticos/acciones de acompañamiento. A continuación se detalla algunas de las acciones que se llevaran a cabo con ellos junto con el coordinador de la vivienda:

      Gestión de aplazamientos de deudas con la Seguridad Social, Ayuntamientos, …

      Contacto con Psiquiatras, médicos de atención primaria.

      Gestiones realizadas en Bancos, Cajas de Ahorro.

      Gestión de diferentes Ayudas: AIPD, AUN, PNC, Incapacidad Permanente Laboral.

      Gestiones relacionados con el empadronamiento, solicitud de médico y/o asignación de número de seguridad social.

      Contacto con otras Asociaciones para la búsqueda de recursos, encaminados a una mejora de la calidad de vida de estas personas.

      Acompañamiento / indicación a Centros de Salud Mental, de Atención Primaria Unidades Psiquiátricas Hospitalarias, Neurológicas, dentistas, oftalmólogo, …

      Acompañamiento al SEF.

      Acompañamiento, dentro del proceso de inserción laboral, a las distintas empresas de la región en búsqueda de empleo.

 

Talleres y actividades.

Una vez que el usuario ha entrado a la vivienda, de acuerdo a su plan de atención individualizada, el equipo de técnicos responsables junto con la persona, decidirá el tipo de actividad diaria que desarrollara. De este modo, en base al momento en el que se encuentre el individuo dentro de su proceso de rehabilitación, se realizaran los trámites adecuados para que acuda a un Centro de Día, a un Centro de Rehabilitación, a un Centro Ocupacional, al Servicio de Promoción de la Autonomía Personal para PEM, continué sus estudios o se le de apoyo y ayuda para la búsqueda de empleo, entre otras.

 

METODOLOGÍA DE LA INTERVENCIÓN.

Tras la evaluación, los objetivos quedan reflejados en el plan de atención personalizada de cada usuario. Para conseguir esos objetivos, seguiremos las siguientes estrategias metodológicas de intervención, que podrán ser de carácter individual y de carácter grupal.

 

Estrategias de la intervención individualizada

Utilizaremos:

1.      Instrucciones: Se trata de dar a la persona pautas que ha de seguir para la realización de las actividades.

2.      Auto instrucciones: Se diferencia de la primera porque es el propio usuario el que se dice a sí mismo qué es lo que tiene que hacer. Una vez se dan las instrucciones y el usuario las ha interiorizado, se puede llegar a este segundo paso.

3.      Moldeamiento de la conducta: Se trata de ir limando la conducta, reforzando aquellas que se aproximen al objetivo propuesto.

 

Estrategias de la intervención grupal.

Utilizaremos:

1.      Modelado: Se trata de utilizar modelos reales para la adquisición de conductas. Utilizando esta estrategia en la intervención grupal. Se utilizan a modelos que sean compañeros de la Vivienda. Esto es, modelos que la persona vive como “cercanos, reales y accesibles”.

 

Ahora bien, hay que destacar que con independencia del tipo de intervención (individual/grupal), o de la técnica que se elija, es fundamental que para su aplicación se emplee el refuerzo.

 

En cuanto a la pedagogía que guiará el trabajo en las viviendas tuteladas, se basará en:

La Pedagogía Operativa: ésta se emplea en aquellos casos en los que el usuario ha adoptado unos esquemas mentales erróneos conforme a la realidad y que por tanto, se deben trabajar para adaptarlos a la situación social real, conformes a la sociedad.

De esta pedagogía se consideran los siguientes principios metodológicos:

·         La intervención individualizada.

·         La independencia. Se trata de que el usuario vaya poco a poco desligándose del profesional y, sea él mismo quién vaya adquiriendo más autonomía y responsabilidad (dentro de sus capacidades) en su vida.

 

·         La Pedagogía Comunitaria tiene como referencia al grupo, y el grupo se puede utilizar como herramienta que ayudará en los procesos de entrenamiento individual de las habilidades de autocuidados, generando a su vez un espacio en el que poder generalizar las conductas apropiadas al resto de participantes.

·         De esta pedagogía se consideran los siguientes principios metodológicos:

·         La participación: los usuarios deben participar y de esta forma considerarse parte activa de su propio proceso, facilitando de esta manera la interiorización  de conductas deseables.

·         La interacción: El grupo ha de ser un espacio de interacción Se trata de la creación de un espacio de interacción tanto entre usuario – profesional, como entre los propios residentes de la Vivienda.

·         Por otra parte, también es importante que exista un feedback continuo, de forma que el usuario conozca de primera mano qué actuaciones está realizando adecuadamente y en cuáles precisa mejorar. Para ello, se utilizará una pedagogía que anime a la participación y al diálogo y no a la coerción. De este modo, se intentará implicar al propio usuario como responsable de SU proceso de rehabilitación.

 

SEGUIMIENTO.

Se articulará un  proceso de seguimiento y mantenimiento de los logros conseguidos. Este seguimiento tiene previsto apoyarse en contactos periódicos con el usuario y la familia, así como con los demás profesionales que intervienen en su proceso de rehabilitación.

 

PROCESO DE SALIDA

El objetivo de este procedimiento es definir el modo por el que un residente que ha ocupado plaza, finaliza su estancia con nosotros, dejando de ser usuario/a del dispositivo.

Categorización de las salidas del programa:

ALTAS:

         Cumplimiento de objetivos de derivación

BAJAS:

         Abandono voluntario.

         Derivación a otro recurso.

         Dificultades de adaptación.

         Motivos clínicos.

         Fallecimiento.

 

Recursos humanos

El equipo de profesionales con los que contara la vivienda tutelada para personas con TM, variara en función del nº de plazas del dispositivo. Como referencia general, para una vivienda de 14 plazas, se requerirán los siguientes:

•        Un Coordinador: diplomado universitario / graduado en Trabajo Social o Educación Social a jornada completa.

•        4 cuidadores a jornada completa. Hay que matizar que la vivienda tutelada es un recurso que contara con supervisión las 24 horas del día, todos los días del año. Serán los cuidadores los profesionales que les acompañaran en el día a día para apoyar a los usuarios del recurso.

 

Además de este equipo como personal de apoyo técnico, se contara con:

         Coordinador fundación

         Un Psicólogo

         Trabajador Social

         Monitor de taller

         Monitor de actividades deportivas.

 

Actividades complementarias

El equipo de profesionales de la vivienda realizara un programa de actividades complementarias a lo largo del año para trabajar con los usuarios el ocio y el tiempo libre, con el objetivo de conseguir una integración real en la comunidad a través de este tipo de acciones. Entre ellas se establecerán las siguientes:

 

1.      Salidas al cine y teatro.

2.      Navidad: se realizaran actividades en el piso con el objetivo de celebrar estas fechas tan señaladas: organizaremos una fiesta antes de vacaciones con cena a modo de celebración.

3.      Excursiones y visitas: Se organizaran excursiones, para visitar los puntos de interés de nuestra región, a través de los cuales puedan disfrutar de los mismos. En ocasiones estas actividades se organizaran con alguna de nuestras asociaciones de manera conjunta.

4.      En la época de verano se realizarán distintas salidas a la playa y al balneario, con el objetivo de que puedan disfrutar de nuestras costas en esta época.

5.      Para las fiestas de semana santa, se organizaran actividades para disfrutar de las procesiones de Murcia.